Un consorcio internacional ha secuenciado el genoma del "eslabón perdido" de los vertebrados: el Branchiostoma floridae o anfioxos -un invertebrado marino que no ha cambiado en 500 millones de años y que se parece mucho al ancestro de todos los vertebrados-. Esta investigación ocupa la portada en el último número de la revista "Nature".
Esta "primicia científica" desvela que, en el 95 por ciento del genoma de vertebrados se pueden encontrar regiones parecidas a las del genoma del anfioxo. Esto significa que tan sólo unos pocos cientos de genes marcarían la diferencia entre el genoma humano y el del anfioxo y parece que estos fueron decisivos en el proceso evolutivo que dio origen a los vertebrados.
Según las conclusiones de esta investigación, el anfioxos tiene un genoma y un plan corporal simples pero a la vez muy parecidos a los de los vertebrados, y eso lo convierte en un modelo ideal para aspectos biomédicos, genómicos o de estudios de regulación génica.
Además se han sido identificadas entre cincuenta y cien regiones del genoma humano altamente conservadas durante 500 millones de años; se intuye que esas regiones son muy importantes aunque se desconocen aún sus funciones. Todo apuntaría a que el genoma de los cordados hace 500 millones de años era muy parecido al del anfioxo, y con el tiempo se duplicó, se multiplicó, y cambió ligeramente dando lugar al genoma de los vertebrados, entre ellos el de los mamíferos.
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En la actualidad, hay 29 especies de anfioxo en las costas de todo el planeta pero en investigación sólo se usan tres: Branchiostomoa floridae (Estados Unidos), Branchiostoma lanceolatum (Europa) y Branchiostoma belcheri (Asia).
La genética molecular de anfioxo se inicia en 1992, con la clonación del primer gen con secuencia homeótica (homeobox), el AmphiHox 3.
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domingo, 22 de noviembre de 2009
La raza humana estuvo al borde de la extincion
La raza humana estuvo a punto de desaparecer de la faz de la Tierra hace unos 150.000 años. Al parecer, hubo un momento en que por causas climáticas, su número se redujo a sólo unos 2.000 individuos que vivieron en África en la primera etapa de la Edad de Piedra.
Estos individuos, que son los ancestros comunes de los 6.600 millones de habitantes del planeta, se separaron en pequeños grupos y vivieron aislados durante casi 100.000 años antes de reencontrarse para iniciar las migraciones desde el continente negro. Para ese momento, la humanidad ya se había dividido en grupos diferentes con líneas genéticas particulares en cada grupo.
"Hubo importantes fenómenos climáticos que contribuyeron a la separación", según Spencer Well, que dirigió el estudio. Según el científico, las pruebas de una catástrofe meteorológica están en la zona de Malawi, en lo que es ahora Mozambique, que actualmente registra una serie de intensas sequías.
Los científicos llegaron a esa conclusión después de analizar los genomas completos de DNA mitocondrial (que sólo se transmite por vía materna) de varias poblaciones indígenas del África subsahariana con el objeto de detectar mutaciones genéticas.
Estos individuos, que son los ancestros comunes de los 6.600 millones de habitantes del planeta, se separaron en pequeños grupos y vivieron aislados durante casi 100.000 años antes de reencontrarse para iniciar las migraciones desde el continente negro. Para ese momento, la humanidad ya se había dividido en grupos diferentes con líneas genéticas particulares en cada grupo.
"Hubo importantes fenómenos climáticos que contribuyeron a la separación", según Spencer Well, que dirigió el estudio. Según el científico, las pruebas de una catástrofe meteorológica están en la zona de Malawi, en lo que es ahora Mozambique, que actualmente registra una serie de intensas sequías.
Los científicos llegaron a esa conclusión después de analizar los genomas completos de DNA mitocondrial (que sólo se transmite por vía materna) de varias poblaciones indígenas del África subsahariana con el objeto de detectar mutaciones genéticas.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Humanos y chimpancés activan la misma zona cerebral cuando se comunican
Redacción internacional.- La región del cerebro encargada de la comunicación, tanto hablada como de signos, es la misma en los humanos y en los chimpancés, lo que refuerza la teoría, comprobada genéticamente, de que ambos proceden de un ancestro común.
Así lo indica el estudio de un equipo de científicos publicado hoy en la revista digital Current Biology.
"El comportamiento comunicativo del chimpancé comparte muchas características con el lenguaje humano", afirma Jared Taglialatela del Centro Nacional de Investigación de Primates de Yerkes, en Atlanta (EEUU), miembro del equipo científico que llevó a cabo el estudio.
La investigación "sugiere que las bases neurológicas del lenguaje humano ya estaban presentes en el ancestro común del hombre y del chimpancé", afirmó el investigador.
El equipo de científicos identificó el Área de Broca, parte de la región cerebral conocida como el Giro Frontal Inferior, en el hemisferio izquierdo, como uno de los sistemas neuronales que se activan cuando el ser humano planea decir algo y cuando habla o gesticula.
"Antes no sabíamos si otros primates, y particularmente nuestro más cercano pariente (vivo), el chimpancé, poseía una región cerebral comparable, relacionada con la producción de sus propias señales de comunicación", afirmó Taglialatela.
Para el estudio, los investigadores sometieron a un escáner cerebral a tres chimpancés mientras gesticulaban y llamaban vocalmente a una persona pidiéndole que les acercara la comida.
Estos chimpancés mostraron una activación del Área de Broca y otras regiones involucradas en la comunicación humana.
Así lo indica el estudio de un equipo de científicos publicado hoy en la revista digital Current Biology.
"El comportamiento comunicativo del chimpancé comparte muchas características con el lenguaje humano", afirma Jared Taglialatela del Centro Nacional de Investigación de Primates de Yerkes, en Atlanta (EEUU), miembro del equipo científico que llevó a cabo el estudio.
La investigación "sugiere que las bases neurológicas del lenguaje humano ya estaban presentes en el ancestro común del hombre y del chimpancé", afirmó el investigador.
El equipo de científicos identificó el Área de Broca, parte de la región cerebral conocida como el Giro Frontal Inferior, en el hemisferio izquierdo, como uno de los sistemas neuronales que se activan cuando el ser humano planea decir algo y cuando habla o gesticula.
"Antes no sabíamos si otros primates, y particularmente nuestro más cercano pariente (vivo), el chimpancé, poseía una región cerebral comparable, relacionada con la producción de sus propias señales de comunicación", afirmó Taglialatela.Para el estudio, los investigadores sometieron a un escáner cerebral a tres chimpancés mientras gesticulaban y llamaban vocalmente a una persona pidiéndole que les acercara la comida.
Estos chimpancés mostraron una activación del Área de Broca y otras regiones involucradas en la comunicación humana.
Un estudio apunta que los organismos tienen capacidad innata para evolucionar

Barcelona.- Un grupo de investigadores del grupo de Ingeniería de Red Génica y del Centro de Regulación Genómica de Barcelona apunta que los organismos tienen "una capacidad innata para permitir la evolución", lo que abriría las puertas a una evolución mucho más rápida y que ofrece multitud de propiedades.
El estudio, que publica hoy la revista "Nature", está dirigido por Mark Isalan y Luis Serrano y supone una aportación importante en el debate científico sobre si los organismos vivos son el resultado del diseño inteligente o de la evolución.
"Los defensores del diseño inteligente -dice un comunicado del Centro de Regulación Genómica de Barcelona- creen que el azar y la selección son demasiado casuales y lentos para permitir la aparición de nuevas y complejas propiedades".
Estos científicos argumentan que "los pasos intermedios existentes al modificar los genes para crear algo nuevo posiblemente desorganicen el sistema existente y sean malos para el organismo".
El estudio de Isalan y Serrano demuestra, según el comunicado, que "los organismos son capaces de hacer frente a procesos extremos de mutación y de reorganización de genes".
Este nuevo enfoque sobre el diseño inteligente en la evolución se traduciría en aplicaciones útiles en biotecnología "como la producción de biofuel a partir de microorganismos mas eficientes.
"Los defensores del diseño inteligente -dice un comunicado del Centro de Regulación Genómica de Barcelona- creen que el azar y la selección son demasiado casuales y lentos para permitir la aparición de nuevas y complejas propiedades".
Estos científicos argumentan que "los pasos intermedios existentes al modificar los genes para crear algo nuevo posiblemente desorganicen el sistema existente y sean malos para el organismo".
El estudio de Isalan y Serrano demuestra, según el comunicado, que "los organismos son capaces de hacer frente a procesos extremos de mutación y de reorganización de genes".
Este nuevo enfoque sobre el diseño inteligente en la evolución se traduciría en aplicaciones útiles en biotecnología "como la producción de biofuel a partir de microorganismos mas eficientes.
lunes, 26 de octubre de 2009
El Dodo, el pajáro extinguido

El Pájaro Dodo se vió por primera vez alrededor de 1600 en Mauricio, una isla del Océano Índico. Sólo quedan dos cabezas de Pájaro Dodo y dos patas repartidas en varios museos europeos de este pájaro extinguido hacia 1681. El Pájaro Dodo era un producto evolutivo típico de las islas. Al carecer de un depredador natural (ya que no habían mamíferos en la isla), perdió la necesidad de volar. En consecuencia, sus alas se redujeron y atrofiaron y desarrollaron a cambio unas patas robustas y demasiado grandes para un ave de su tamaño. Con semejante desproporción el Dodo no podía caminar con la más mínima elegancia, mucho menos intentar correr. Estos atributos y su aspecto particular le valieron el apodo de pájaro bobo. El Dodo se alimentaba de los frutos que caían de los árboles y anidaba en tierra. Su lentitud y el hecho de poner sus huevos en tierra lo dejó totalmente indefenso ante los marineros de barcos de comercio, quienes utilizaban su carne como alimento, depredeando además los bosques de la isla, su principal habitat. Mas tarde la introducción de diversos mamíferos, como cerdos, ratas, perros y gatos; terminó por acabar con sus huevos, y con ello con su descendencia. El Pájaro Dodo se extinguió en menos de ochenta años luego de la llegada del hombre a las islas Mauricio. Las pocas fuentes que hay del Dodo son los cuentos de hadas, como el caso de Alicia en el país de las Maravillas, de Lewis Carroll, donde aparecía como un ser absurdo e irreal.
El celacanto, el pez olvidado por el tiempo
El registro fósil cuenta con numerosos ejemplos de especies que un día poblaron el planeta y acabaron extinguiéndose bien porque su medio ambiente fue destruido por ejemplo por una catástrofe planetaria o bien porque nuevas especies mejor adaptadas ocuparon sus nichos ecológicos. Esta es la norma impuesta por la selección natural y sólo los denominados "fósiles vivientes", es decir, especies que sobreviven desde tiempos remotos, son capaces de evitarla.
El ejemplo más representativo de estas excepciones a la regla general, son los celacantos (Latimeria chalumnae). De acuerdo con el registro fósil, este tipo de peces apareció en el Devónico (hace 400 millones de años) y alcanzo su máximo esplendor en el Carbonífero (hace 250 millones de años). A partir del Cretácico superior (hace 65 millones de años) no se conoce ningún fósil de celacanto, por lo que se creía que este tipo de peces se había extinguido. Sin embargo, el 22 de diciembre de 1938, Marjorie Courtenay-Latimer, conservadora del museo local, descubrió entre la pesca descargada en los muelles de la ciudad de East London (Sudáfrica), un pez cuyo rasgo más distintivo era la posesión de aletas lobuladas (los peces normales tienen aletas con radios). El asombroso parecido de este pez con los fósiles de celacanto, permitió su rápida identificación. El segundo ejemplar de celacanto apareció a finales de 1952 en las Islas Comoras, situadas en el Océano indico, entre Madagascar y Mozambique. La aparición de nuevos ejemplares en años sucesivos confirmo la existencia de una población estable de la especie en el archipiélago
. Hasta el año 1998 se pensaba que ésta era la única población de celacantos existente en el mundo. De nuevo, el mundo científico se sorprendió cuando Mark V. Erdmann, biólogo de la Universidad de California en Berkeley demostró la existencia de celacantos en Manado Tua, una de las Islas Célebes (Sulawesi, Indonesia). Las Islas Célebes se encuentran a casi 10.000 kilómetros de distancia de las Islas Comoras. Por lo tanto, este descubrimiento extendía de forma considerable la distribución geográfica del celacanto, que bien podría contar con varias poblaciones a lo largo del Océano Indico o incluso en otros mares.
Los celacantos son grandes peces marinos (1’20-1’30 metros) con un color gris azulado característico. Viven en aguas profundas entre los 150 y 250 metros de profundidad. Durante el día se resguardan en cuevas submarinas formadas por la lava proveniente de erupciones volcánicas y por la noche suben hacia la superficie en busca de los peces de arrecife que constituyen su alimento. De su anatomía externa destacan los pares de aletas lobuladas, con gran capacidad de rotación, y una cola simétrica con un típico lóbulo apical. De su anatomía interna, la posesión de una vejiga natatoria que contiene aceite y permite al pez la inmersión a grandes profundidades. Las hembras de celacanto ponen huevos de gran tamaño (hasta 9 centímetros de diámetro y 300 gramos de peso), que son fecundados internamente y se desarrollan en el útero de las hembras. La población de las Islas Comoras debe contar con aproximadamente 200 individuos, de la población de Indonesia no se tienen todavía datos.
Los celacantos tienen gran importancia evolutiva ya que, junto con los peces pulmonados, son los parientes vivos más cercanos de los vertebrados terrestres o tetrápodos. La transición del medio acuático al medio terrestre, que tuvo lugar en el Devónico superior, hace 360 millones, fue unos de los episodios más importantes en la historia natural de los vertebrados, ya que implicó numerosos cambios morfológicos, fisiológicos y etológicos o de comportamiento y los peces de aletas lobuladas fueron sus protagonistas.
En 1989 se estimó que la población total de celacantos en las Islas Comoras debía contar con aproximadamente 200 individuos. Sin embargo, entre 1991 y 1994, el número de celacantos observado descendió alarmantemente. La causa más probable de este declive es la sobreexplotación pesquera de la zona, que provoca una significativa reducción en el número de especies que pueden servir de alimento al celacanto. Además, las características intrínsecas de la biología del celacanto (complejo ciclo reproductivo del celacanto, con fecundación interna, desarrollo de unos pocos embriones en el interior de las hembras y un periodo de gestación muy largo) contribuyen a su vulnerabilidad y sitúan a esta especie como candidata a la extinción. Finalmente, la creencia en algunos países asiáticos de que el líquido del interior de la espina dorsal del celacanto permite prolongar la vida es otro gran responsable de que se mantenga un floreciente mercado negro de productos del celacanto.
El futuro del celacanto es incierto. Este pez, que sobrevivió a las extinciones masivas ocurridas en los últimos 400 millones de años, puede desaparecer por causa del hombre. Sin embargo, aún estamos a tiempo de evitar su extinción. Una estricta protección de las costas de las Islas Comoras debe frenar el declive de esta población. Además, el descubrimiento de la población de Indonesia supone un alivio para la conservación de la especie. No obstante, es necesario tomar medidas concretas que se repita el expolio y declive ocurrido en las islas Comoras. Con suerte, este fósil viviente podrá seguir desafiando a la extinción unos cuantos millones de años más.
El ejemplo más representativo de estas excepciones a la regla general, son los celacantos (Latimeria chalumnae). De acuerdo con el registro fósil, este tipo de peces apareció en el Devónico (hace 400 millones de años) y alcanzo su máximo esplendor en el Carbonífero (hace 250 millones de años). A partir del Cretácico superior (hace 65 millones de años) no se conoce ningún fósil de celacanto, por lo que se creía que este tipo de peces se había extinguido. Sin embargo, el 22 de diciembre de 1938, Marjorie Courtenay-Latimer, conservadora del museo local, descubrió entre la pesca descargada en los muelles de la ciudad de East London (Sudáfrica), un pez cuyo rasgo más distintivo era la posesión de aletas lobuladas (los peces normales tienen aletas con radios). El asombroso parecido de este pez con los fósiles de celacanto, permitió su rápida identificación. El segundo ejemplar de celacanto apareció a finales de 1952 en las Islas Comoras, situadas en el Océano indico, entre Madagascar y Mozambique. La aparición de nuevos ejemplares en años sucesivos confirmo la existencia de una población estable de la especie en el archipiélago
. Hasta el año 1998 se pensaba que ésta era la única población de celacantos existente en el mundo. De nuevo, el mundo científico se sorprendió cuando Mark V. Erdmann, biólogo de la Universidad de California en Berkeley demostró la existencia de celacantos en Manado Tua, una de las Islas Célebes (Sulawesi, Indonesia). Las Islas Célebes se encuentran a casi 10.000 kilómetros de distancia de las Islas Comoras. Por lo tanto, este descubrimiento extendía de forma considerable la distribución geográfica del celacanto, que bien podría contar con varias poblaciones a lo largo del Océano Indico o incluso en otros mares.Los celacantos son grandes peces marinos (1’20-1’30 metros) con un color gris azulado característico. Viven en aguas profundas entre los 150 y 250 metros de profundidad. Durante el día se resguardan en cuevas submarinas formadas por la lava proveniente de erupciones volcánicas y por la noche suben hacia la superficie en busca de los peces de arrecife que constituyen su alimento. De su anatomía externa destacan los pares de aletas lobuladas, con gran capacidad de rotación, y una cola simétrica con un típico lóbulo apical. De su anatomía interna, la posesión de una vejiga natatoria que contiene aceite y permite al pez la inmersión a grandes profundidades. Las hembras de celacanto ponen huevos de gran tamaño (hasta 9 centímetros de diámetro y 300 gramos de peso), que son fecundados internamente y se desarrollan en el útero de las hembras. La población de las Islas Comoras debe contar con aproximadamente 200 individuos, de la población de Indonesia no se tienen todavía datos.
Los celacantos tienen gran importancia evolutiva ya que, junto con los peces pulmonados, son los parientes vivos más cercanos de los vertebrados terrestres o tetrápodos. La transición del medio acuático al medio terrestre, que tuvo lugar en el Devónico superior, hace 360 millones, fue unos de los episodios más importantes en la historia natural de los vertebrados, ya que implicó numerosos cambios morfológicos, fisiológicos y etológicos o de comportamiento y los peces de aletas lobuladas fueron sus protagonistas.
En 1989 se estimó que la población total de celacantos en las Islas Comoras debía contar con aproximadamente 200 individuos. Sin embargo, entre 1991 y 1994, el número de celacantos observado descendió alarmantemente. La causa más probable de este declive es la sobreexplotación pesquera de la zona, que provoca una significativa reducción en el número de especies que pueden servir de alimento al celacanto. Además, las características intrínsecas de la biología del celacanto (complejo ciclo reproductivo del celacanto, con fecundación interna, desarrollo de unos pocos embriones en el interior de las hembras y un periodo de gestación muy largo) contribuyen a su vulnerabilidad y sitúan a esta especie como candidata a la extinción. Finalmente, la creencia en algunos países asiáticos de que el líquido del interior de la espina dorsal del celacanto permite prolongar la vida es otro gran responsable de que se mantenga un floreciente mercado negro de productos del celacanto.
El futuro del celacanto es incierto. Este pez, que sobrevivió a las extinciones masivas ocurridas en los últimos 400 millones de años, puede desaparecer por causa del hombre. Sin embargo, aún estamos a tiempo de evitar su extinción. Una estricta protección de las costas de las Islas Comoras debe frenar el declive de esta población. Además, el descubrimiento de la población de Indonesia supone un alivio para la conservación de la especie. No obstante, es necesario tomar medidas concretas que se repita el expolio y declive ocurrido en las islas Comoras. Con suerte, este fósil viviente podrá seguir desafiando a la extinción unos cuantos millones de años más.
Más de la mitad de los adultos quiere que el 'creacionismo' se enseñe en las escuelas
La enseñanza en la escuela de la Teoría de la Evolución sigue generando controversia 150 años después de que Charles Darwin la formulara.
Así se desprende de una encuesta realizada en diez países -entre ellos España- por el british council. Más de la mitad de los adultos entrevistados -un 53%- que aseguraron conocer la Teoría de la Evolución de Darwin se mostraron partidarios de que junto a ésta, se enseñen también otras teorías, como la del 'creacionismo'.
La encuesta se hizo entre 11.000 adultos de España, Argentina, China, Egipto, India, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y EEUU.
En España, un 38% de los encuestados prefiere que la Teoría de la Evolución se enseñe junto a otras teorías, como el 'creacionismo' o el 'diseño inteligente', mientras que en Argentina el porcentaje asciende al 68%.En el Reino Unido esta opción es la preferida por un 60% de los encuestados y en Egipto por un 27%. En el caso de China, uno de cada cinco entrevistados opina que los niños deberían aprender también otras teorías -no sólo el Darwinismo- en el colegio.
Sin embargo, en nuestro país son mayoría los que consideran que sólo debería enseñarse el Darwinismo en las clases de Ciencia. La mayor parte de las respuestas afirmativas a esta pregunta se dieron en la India (49%) y en España (42%).
Un debate polarizado
Este año se conmemora el 200 aniversario del nacimiento de Darwin así como los 150 años que han transcurrido desde que el naturalista publicó 'El Origen de las especies' y para celebrarlo el 'British Council' está llevando a cabo un programa de actividades bajo el lema 'Darwin Now' (Darwin en la actualidad).
La encuesta para el 'British Council' fue realizada el pasado mes de abril por la empresa Ipsos Mori entre 11.000 personas mayores de 18 años de España, Argentina, China, Egipto, India, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y EEUU. Más de 7.000 entrevistados aseguraron conocer la Teoría de la Evolución de Darwin.
La responsable del programa 'Darwin en la actualidad', la doctora Fern Elsdon-Baker, considera muy interesantes los resultados de este estudio: "Tendremos que reflexionar sobre por qué esto es así", afirmó a la BBC.
Por otro lado, Elsdon-Baker cree que el debate sobre el Darwinismo ha quedado polarizado en dos bandos: ciencia frente a religión. De hecho, una encuesta realizada anteriormente mostraba que mucha gente veía con naturalidad tener fe y comprender al mismo tiempo el proceso de evolución. Sin embargo, la doctora cree que la polarización del debate ha generado confusión sobre cómo funciona la ciencia.
"La mayor parte de la gente opinaba que era aceptable tener fe y pensar al mismo tiempo que la evolución ocurre a través de la selección natural", explica. Así que, en su opinión, es necesario explicar la ciencia de un modo menos dogmático, de una forma más sofisticada.
El pasado mes de marzo una investigación llevada a cabo en Turquía sobre el Darwinismo desató la cólera entre los científicos: "Sería ridículo no admitir que el aniversario de Darwin ha generado polémica, pero el programa del 'British Council' se lleva a cabo en 45 países y ha tenido una respuesta muy positiva", asegura Elsdon-Baker.
Así se desprende de una encuesta realizada en diez países -entre ellos España- por el british council. Más de la mitad de los adultos entrevistados -un 53%- que aseguraron conocer la Teoría de la Evolución de Darwin se mostraron partidarios de que junto a ésta, se enseñen también otras teorías, como la del 'creacionismo'.
La encuesta se hizo entre 11.000 adultos de España, Argentina, China, Egipto, India, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y EEUU.
En España, un 38% de los encuestados prefiere que la Teoría de la Evolución se enseñe junto a otras teorías, como el 'creacionismo' o el 'diseño inteligente', mientras que en Argentina el porcentaje asciende al 68%.En el Reino Unido esta opción es la preferida por un 60% de los encuestados y en Egipto por un 27%. En el caso de China, uno de cada cinco entrevistados opina que los niños deberían aprender también otras teorías -no sólo el Darwinismo- en el colegio.
Sin embargo, en nuestro país son mayoría los que consideran que sólo debería enseñarse el Darwinismo en las clases de Ciencia. La mayor parte de las respuestas afirmativas a esta pregunta se dieron en la India (49%) y en España (42%).
Un debate polarizado
Este año se conmemora el 200 aniversario del nacimiento de Darwin así como los 150 años que han transcurrido desde que el naturalista publicó 'El Origen de las especies' y para celebrarlo el 'British Council' está llevando a cabo un programa de actividades bajo el lema 'Darwin Now' (Darwin en la actualidad).
La encuesta para el 'British Council' fue realizada el pasado mes de abril por la empresa Ipsos Mori entre 11.000 personas mayores de 18 años de España, Argentina, China, Egipto, India, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y EEUU. Más de 7.000 entrevistados aseguraron conocer la Teoría de la Evolución de Darwin.
La responsable del programa 'Darwin en la actualidad', la doctora Fern Elsdon-Baker, considera muy interesantes los resultados de este estudio: "Tendremos que reflexionar sobre por qué esto es así", afirmó a la BBC.
Por otro lado, Elsdon-Baker cree que el debate sobre el Darwinismo ha quedado polarizado en dos bandos: ciencia frente a religión. De hecho, una encuesta realizada anteriormente mostraba que mucha gente veía con naturalidad tener fe y comprender al mismo tiempo el proceso de evolución. Sin embargo, la doctora cree que la polarización del debate ha generado confusión sobre cómo funciona la ciencia.
"La mayor parte de la gente opinaba que era aceptable tener fe y pensar al mismo tiempo que la evolución ocurre a través de la selección natural", explica. Así que, en su opinión, es necesario explicar la ciencia de un modo menos dogmático, de una forma más sofisticada.
El pasado mes de marzo una investigación llevada a cabo en Turquía sobre el Darwinismo desató la cólera entre los científicos: "Sería ridículo no admitir que el aniversario de Darwin ha generado polémica, pero el programa del 'British Council' se lleva a cabo en 45 países y ha tenido una respuesta muy positiva", asegura Elsdon-Baker.
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