Esta afirmación ya no es una mera frase. En una investigación, se ha comprobado que la percepción de la belleza se ve influida por el grado de mestizaje.
En el mayor estudio de su tipo, el Dr. Michael Lewis, de la Escuela de Psicología de la Universidad de Cardiff, preparó una colección aleatoria de 1205 rostros de personas blancas, negras y mestizas.
Cada rostro fue entonces puntuado a partir del grado de atractivo físico con que otras personas lo valoraban.
Los rostros mestizos, como promedio, fueron considerados los más atractivos.
Estudios previos a menor escala ya habían sugerido que las personas mestizas eran percibidas como más atractivas que las personas con un solo tipo de ascendencia. Este estudio fue un intento de comprobar en una muestra mayor de población la incidencia de este fenómeno.
El estudio también podría tener implicaciones más amplias que sólo el atractivo.
Establecida por vez primera vez en 1876 por Darwin, la heterosis (o vigor híbrido) es un fenómeno biológico que predice que el mestizaje conduce a una descendencia que es genéticamente mejor que sus padres.
Como la heterosis es considerada como un efecto biológico universal, es posible que los humanos estemos sujetos a su influencia, y esa percepción instintiva de superioridad biológica ayuda a explicar por qué las personas mestizas nos parecen más atractivas.
Los resultados parecen confirmar que las personas cuyo acervo genético es más diverso, son percibidas, en promedio, como más atractivas que quienes poseen un acervo genético más reducido. Esto se puede considerar como una evidencia de heterosis entre grupos de población humanos.
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miércoles, 19 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
La Personalidad Puede Influir Sobre el Envejecimiento del Cerebro
Un equipo de psicólogos de la Universidad de Washington en San Luis ha descubierto que la personalidad y el envejecimiento cerebral podrían estar relacionados.
Estudiando escaneos mediante Resonancia Magnética por imágenes de 79 voluntarios con edades de entre 44 y 88 años, quienes también habían proporcionado datos demográficos y sobre su personalidad, los investigadores constataron que los sujetos con un nivel alto de rasgos de neuroticismo tenían en las regiones cerebrales frontal y temporal medial volúmenes de materia gris menores que los de las personas sin ese problema y que además, a diferencia de las primeras, eran concienzudas en diversas facetas.
"Éste es un primer paso hacia el objetivo de determinar cómo la personalidad podría afectar al envejecimiento del cerebro", explica la psicóloga Denise Head. "Nuestros datos muestran claramente una asociación entre la personalidad y el volumen cerebral, particularmente en regiones cerebrales asociadas con el procesamiento emocional y social. Esto se podría interpretar como que la personalidad puede influir en la velocidad del envejecimiento cerebral".
Ella también advierte que los resultados pueden estar sujetos a una interpretación inversa, es decir que quizá son realmente los cambios cerebrales durante el envejecimiento los que influyen sobre la personalidad.

En la actualidad, aún no se puede esclarecer esto por completo, pero el equipo de Head hará exámenes de seguimiento a los voluntarios para detectar futuros cambios estructurales.
Head, Jonathan Jackson y David A. Balota, pusieron a prueba la hipótesis de que las personas con un alto nivel de neuroticismo mostrarían al envejecer un menor volumen cerebral, en tanto que los sujetos muy concienzudos, así como los muy extravertidos, tendrían un mayor volumen cerebral. Los resultados de la extraversión no fueron claros, pero los datos sí validaron las otras dos predicciones.
Uno de los primeros cambios que sufre una persona aquejada por la enfermedad de Alzheimer podría estar en la personalidad. Cada vez hay más estudios que sugieren que la gente tiende a volverse más neurótica y menos concienzuda en la etapa inicial de la enfermedad de Alzheimer.Se sabe que existen procesos degenerativos en marcha antes del diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.
Los autores del nuevo estudio quieren averiguar si ciertos cambios sutiles de personalidad podrían ser específicos del surgimiento de un cuadro clínico, y si sería posible predecir quién padecerá de demencia basándose en cambios de su personalidad.
domingo, 14 de marzo de 2010
Vínculo Entre la Depresión y el Uso de Internet
La gente que pasa mucho tiempo en la Red es más propensa a mostrar síntomas de depresión, según un estudio a gran escala realizado por psicólogos de la Universidad de Leeds.
Los investigadores han hallado pruebas contundentes de que algunos usuarios han desarrollado un hábito compulsivo sobre internet, mediante el cual sustituyen la interacción social de la vida real por redes sociales de internet y salas de chat online. Los resultados sugieren que este tipo de navegación adictiva puede tener un impacto serio sobre la salud mental.
“Internet ahora desempeña un papel importante en la vida moderna, pero sus beneficios están acompañados por un lado más oscuro”, apunta Catriona Morrison, autora principal del estudio, de la Universidad de Leeds.
Aunque muchos de nosotros usamos internet para cosas diversas pero sin que nuestra vida personal gire alrededor de ella, hay un pequeño subconjunto de la población al que le resulta difícil controlar cuánto tiempo pasan online, hasta el punto en que eso llega a interferir con sus actividades diarEstos adictos a internet pasan proporcionalmente más tiempo navegando por páginas web con contenidos sexuales, juegos online y comunidades online. En el estudio, también se ha comprobado que los sujetos de esta clase sufren una incidencia más alta de depresión, desde moderada a severa, que la experimentada por los usuarios de internet no adictos a ésta.
Morrison matiza que este estudio indica que el uso excesivo de internet está asociado a la depresión, pero lo que ella y su equipo no han esclarecido todavía es cuál cosa conduce a la otra: ¿La gente deprimida es atraída hacia Internet y hace un uso excesivo de la misma? ¿O el uso excesivo de Internet promueve la depresión?
Lo que está claro es que, para un pequeño subconjunto de la población, el uso excesivo de internet podría ser una señal de advertencia de tendencias depresivas.
Incidentes como los suicidios pactados de adolescentes en la localidad de Bridgend en 2008 condujeron a muchos a plantearse hasta qué punto las redes sociales de internet pueden promover pensamientos depresivos en adolescentes vulnerables. De entre los internautas investigados en el estudio de la Universidad de Leeds, los jóvenes fueron más propensos a ser adictos a internet que los usuarios de mediana edad, y la edad promedio del grupo adicto fue de 21 años.
Los investigadores han hallado pruebas contundentes de que algunos usuarios han desarrollado un hábito compulsivo sobre internet, mediante el cual sustituyen la interacción social de la vida real por redes sociales de internet y salas de chat online. Los resultados sugieren que este tipo de navegación adictiva puede tener un impacto serio sobre la salud mental.
“Internet ahora desempeña un papel importante en la vida moderna, pero sus beneficios están acompañados por un lado más oscuro”, apunta Catriona Morrison, autora principal del estudio, de la Universidad de Leeds.
Aunque muchos de nosotros usamos internet para cosas diversas pero sin que nuestra vida personal gire alrededor de ella, hay un pequeño subconjunto de la población al que le resulta difícil controlar cuánto tiempo pasan online, hasta el punto en que eso llega a interferir con sus actividades diarEstos adictos a internet pasan proporcionalmente más tiempo navegando por páginas web con contenidos sexuales, juegos online y comunidades online. En el estudio, también se ha comprobado que los sujetos de esta clase sufren una incidencia más alta de depresión, desde moderada a severa, que la experimentada por los usuarios de internet no adictos a ésta.
Morrison matiza que este estudio indica que el uso excesivo de internet está asociado a la depresión, pero lo que ella y su equipo no han esclarecido todavía es cuál cosa conduce a la otra: ¿La gente deprimida es atraída hacia Internet y hace un uso excesivo de la misma? ¿O el uso excesivo de Internet promueve la depresión?
Lo que está claro es que, para un pequeño subconjunto de la población, el uso excesivo de internet podría ser una señal de advertencia de tendencias depresivas.
Incidentes como los suicidios pactados de adolescentes en la localidad de Bridgend en 2008 condujeron a muchos a plantearse hasta qué punto las redes sociales de internet pueden promover pensamientos depresivos en adolescentes vulnerables. De entre los internautas investigados en el estudio de la Universidad de Leeds, los jóvenes fueron más propensos a ser adictos a internet que los usuarios de mediana edad, y la edad promedio del grupo adicto fue de 21 años.
domingo, 7 de marzo de 2010
Efectos Sobre el Motorista del Ruido Transmitido Por el Casco
El uso de un casco de protección es esencial para la seguridad de un motorista en caso de accidente, pero ¿podría, por otra parte, su uso habitual perjudicar la salud del sujeto y afectar a su manera de circular? Eso es lo que unos expertos están estudiando en un nuevo proyecto de investigación.
El estudio lo dirigen Michael Carley, del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Bath, y el Dr. Nigel Holt, del Departamento de Psicología de la Universidad Bath Spa.
Con la ayuda del Dr. Ian Walker, del Departamento de Psicología de la Universidad de Bath, el equipo hará mediciones en las carreteras para averiguar cómo el ruido se transmite a través del casco y cómo afecta a la audición del motorista y a su capacidad para concentrarse.
El ruido en el interior del casco a la velocidad de 110 kilómetros por hora, una velocidad que es legal en diversas vías de transporte, es superior al límite legal de ruido en los puestos de trabajo en los mismos países donde esa velocidad es permitida para las motos. Se trata pues de un nivel de ruido más que suficiente para causar lesiones auditivas graves.
El problema no está en el ruido del motor o en el del tubo de escape como podría parecer. El ruido proviene simplemente del flujo de aire incidiendo contra el casco.
El uso de tapones para los oídos no ayuda mucho, pues el ruido se transmite al oído interno desde los huesos del motorista. Esto se ha sabido desde hace al menos 20 años; sin embargo, se ha investigado muy poco sobre el ruido y sus efectos.
El estudio de laboratorio, se dividirá en dos partes: En la primera, se aplicarán vibraciones de bajo nivel a las cabezas de los voluntarios para examinar cómo el ruido se transmite a través de toda la estructura conjunta integrada por el casco y la cabeza.

La segunda parte incluye la reproducción de ruidos para que los participantes los oigan mientras se enfrentan a pruebas cognitivas. Conducir una motocicleta requiere mucha atención y concentración. Cualquier cosa que reduzca la eficacia del motorista controlando su moto puede conducir a que se produzcan más accidentes.
Se sabe que el ruido puede afectar a la percepción y a la cognición, pero, hasta ahora, nadie ha tratado de examinar cómo el ruido circulando en moto afecta al rendimiento de los pilotos.
lunes, 1 de marzo de 2010
Reímos y Lloramos del Mismo Modo en Todas las Culturas
Unos investigadores dirigidos por la profesora Sophie Scott del University College de Londres han estudiado el grado de similitud que en individuos de culturas diferentes tienen los sonidos sin palabras asociados a emociones como la alegría, la ira, el miedo, la tristeza, el asco y la sorpresa.
La gran mayoría de nuestra configuración genética es igual en todos los humanos, lo cual implica que la mayor parte de nuestras características físicas son similares. También compartimos otros atributos, como el tener complejos sistemas de comunicación para transmitir nuestros pensamientos y sentimientos y para captar las intenciones de quienes nos rodean, y también es típico en humanos el que podamos expresar una amplia gama de emociones mediante el lenguaje, los sonidos sin palabras, las expresiones faciales y los gestos.
Sin embargo, el modo en que nos comunicamos no siempre es el mismo. Por ejemplo, las personas de culturas diferentes no sólo tienen idiomas distintos sino que en algunos casos el significado que otorgan a los gestos es también diferente.

La investigadora Disa Sauter (University College de Londres) estudió personas de Gran Bretaña y de los Himba, un grupo de más de 20.000 personas que viven en pequeños asentamientos en el norte de Namibia. En esos asentamientos muy remotos, donde fueron recolectados los datos para el estudio actual, los individuos llevan vidas completamente tradicionales, sin electricidad, agua corriente, formación académica, o contacto con personas de otros grupos.
Los participantes en el estudio escucharon un cuento corto cuya trama giraba alrededor de una emoción particular, por ejemplo, cuán triste estaba una persona porque un pariente había fallecido recientemente. Al final de la historia, oyeron dos sonidos, por ejemplo de llanto y de risa, y se les pidió que identificaran cuál de los dos reflejaba la emoción expresada en la historia. El grupo británico oyó sonidos hechos por los Himba y viceversa.
Las personas de ambos grupos encontraron que las emociones básicas (ira, miedo, asco, alegría, tristeza y sorpresa) resultaban las más fácilmente reconocibles. Esto respalda por tanto la noción de que las vocalizaciones no verbales de estas emociones son similares en todas las culturas humanas.
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