Un grupo de científicos, incluyendo un ganador del Premio Nobel, sugiere que la Tierra ha entrado en una nueva era geológica: La Era Antropocena. Y estos expertos creen también que en los albores de esta nueva época puede estar produciéndose la sexta mayor extinción en la historia de la Tierra.
Los geólogos Jan Zalasiewicz y Mark Williams de la Universidad de Leicester; Reino Unido, Will Steffen, director del Instituto de Cambio climático de la Universidad Nacional Australiana, y Paul Crutzen, químico atmosférico de la Universidad de Maguncia, Alemania, ganador del Premio Nobel, aportan sus evidencias para estas conclusiones sobre el cambio climático global.
Estos científicos proponen que, en apenas dos siglos, los humanos le hemos hecho cambios tan inmensos e inauditos a nuestro mundo que podríamos estar estableciendo un nuevo período geológico, y alterando el planeta para los próximos millones de años.
Zalasiewicz, Williams, Steffen y Crutzen afirman que la actividad humana reciente, incluyendo el colosal crecimiento demográfico, las megaciudades con crecimiento acelerado y el inmenso uso de los combustibles fósiles, han cambiado el planeta en tal magnitud que ahora estamos entrando en lo que han dado en llamar la Era Antropocena.
Propuesto por vez primera hace más de una década por Crutzen, el término Antropoceno ha provocado controversias. Sin embargo, a medida que han crecido en número y magnitud las evidencias sobre las consecuencias potenciales de la actividad humana, como el cambio climático global y los marcados aumentos en las extinciones de vegetales y animales, el término de Crutzen ha ganado apoyo.
Ahora mismo, la comunidad geológica mundial está considerando formalmente si el Antropoceno debe unirse al Jurásico, el Cámbrico y otros periodos geológicos que nos son familiares.
Estos científicos advierten que el camino para lograr esa designación formal probablemente estará lleno de fuertes debates con quienes tienen criterios opuestos al suyo, y que por ende habrá mucha polémica. Pero recalcan que, nos guste o no, el Antropoceno representa una nueva fase tanto en la historia de la humanidad como en la de la Tierra, un periodo en el que el conjunto de las fuerzas naturales y el de las humanas se han entrelazado, de modo tal que el destino de uno determina el destino del otro. Geológicamente, éste es un episodio muy notable en la historia de nuestro planeta.
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miércoles, 5 de mayo de 2010
domingo, 31 de enero de 2010
La Erupción Volcánica a Mayor Profundidad Marina
Un equipo de científicos ha grabado al volcán submarino en erupción más profundo que se haya descubierto, el volcán West Mata, y su filmación en video de alta definición de la erupción subacuática es espectacular.Por primera vez se ha logrado examinar en detalle el modo en que nacen los volcanes submarinos y las islas oceánicas.La erupción volcánica tiene lugar a más de 1.200 metros bajo la superficie del Océano Pacífico, en un área delimitada por Fiji, Tonga y Samoa.Los científicos al frente de la expedición son Joseph Resing, un oceanógrafo químico de la Universidad de Washington, y Bob Embley, un geólogo marino del Laboratorio Medioambiental Marino del Pacífico, dependiente de la NOAA, en Newport, Oregón.Los investigadores han hallado un tipo de lava nunca antes visto en una erupción volcánica, y por primera vez se ha observado fluir lava fundida a través del fondo del océano, a gran profundidad bajo el agua.
Debido a que la presión del agua a esa profundidad suprime la violencia de las explosiones de un volcán, es posible acercar un robot submarino hasta pocos metros de la erupción activa. Sobre tierra, o incluso en aguas poco profundas, nunca se podría esperar llegar tan cerca y ver esos fabulosos detalles.
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Las imágenes recogen, entre otras cosas, grandes burbujas de lava fundida a menos de un metro reventando al entrar en el agua fría, fumarolas rojas resplandecientes que escupen con fiereza su lava contra el mar, y el primer movimiento de flujos de lava por el fondo del océano profundo que se haya observado hasta ahora.Los sonidos de la erupción también fueron grabados.El volcán West Mata produce lavas muy calientes de un tipo que hasta ahora sólo se conocía por volcanes extintos de más de un millón de años.Mediante algunas muestras tomadas directamente encima de la erupción, los científicos han comprobado que el agua del volcán es muy ácida, tanto como el ácido de baterías o el jugo gástrico.Julie Huber, una microbióloga del Laboratorio Biológico Marino, ha encontrado microbios de diversas especies viviendo en semejantes condiciones extremas.Tim Shank, biólogo del Instituto Oceanográfico de Woods Hole, ha descubierto que las gambas son los únicos animales que viven en el agua ácida de las inmediaciones de la erupción.
domingo, 18 de octubre de 2009
TECTONICA DE PLACAS

Rodinia:
Fue un supercontinente que existió hace 1.100 millones de años, durante la Era Neoproterozoica, reunía gran parte de la tierra emergida del planeta. Empezó a fracturarse hace 800 millones de años debido a movimientos magmáticos en la corteza terrestre, acompañados por una fuerte actividad volcánica. La existencia de Rodinia se basa en pruebas de paleomagnetismo que permite obtener la paleolatitud de los fragmentos, pero no a su longitud, que los geólogos han determinado mediante la comparación de estratos similares, actualmente muy dispersos.
Formación
Rodinia se formó y rompió durante el Neoproterozoico y probablemente existió como un único continente desde hace 1.000 millones de años hasta que comenzó a fragmentar en ocho pequeños continentes hace alrededor de 800 millones de años. Se cree que fue responsable en gran parte del clima frío del Neoproterozoico. Rodinia comenzó a formarse hace alrededor de 1.300 millones de años a partir de tres o cuatro continentes preexistentes, un acontecimiento conocido como la Orogenia Grenville. La ausencia de fósiles con concha o esqueleto y de datos paleomagnéticos fiables hacen el movimiento de los continentes antes en el Precámbrico inciertos. Una posible reconstrucción del anterior supercontiente es Columbia
La existencia de Rodinia se basa en datos paleomagnéticos utilizando datos de las Islas Seychelles, India y de los Montes Grenville, que se formaron durante la Orogenia Grenville y que actualmente se distribuyen en varios continentes. Aunque los detalles están en discusión por los paleogeógrafos, los cratones continental que formaban parte de Rodinia parecen haberse agrupado en torno a Laurentia (proto-Norteamérica), que constituyen el núcleo de Rodinia.
Parece que la costa oriental de Laurentia se asentaba junto a la costa occidental de Sudamérica, mientras que Australia y Antártida (que en este momento estaban unidas) parecen haber estado situadas junto a la costa oeste de proto-Norteamérica. Un tercer cratón, que se convertiría en África centro-norte, puede haber quedado atrapado entre estas dos masas que colisionaban. Otros cratones como el de Kalahari (África meridional) y Congo (África oeste-central), parecen haber estado separadas del resto de Rodinia.
La existencia de Rodinia se basa en datos paleomagnéticos utilizando datos de las Islas Seychelles, India y de los Montes Grenville, que se formaron durante la Orogenia Grenville y que actualmente se distribuyen en varios continentes. Aunque los detalles están en discusión por los paleogeógrafos, los cratones continental que formaban parte de Rodinia parecen haberse agrupado en torno a Laurentia (proto-Norteamérica), que constituyen el núcleo de Rodinia.
Parece que la costa oriental de Laurentia se asentaba junto a la costa occidental de Sudamérica, mientras que Australia y Antártida (que en este momento estaban unidas) parecen haber estado situadas junto a la costa oeste de proto-Norteamérica. Un tercer cratón, que se convertiría en África centro-norte, puede haber quedado atrapado entre estas dos masas que colisionaban. Otros cratones como el de Kalahari (África meridional) y Congo (África oeste-central), parecen haber estado separadas del resto de Rodinia.
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